El cubo de la basura

Publicado el 2 agosto 2013
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Es importante, cuando se habla de la limpieza del cubo de la basura, que evitemos, en la medida de lo posible, que éste se manche. Para ello, no dude en utilizar las bolsas específicas para este uso. Las más recomendables son las de autocierre perfumadas, aunque también son las más caras; como siempre la decisión es suya.
Debe de vigilar también que, sobre todo, cuando cambie la bolsa, la que estaba anteriormente no haya sido agujereada por cualquier objeto, con la posibilidad de derrame de algún residuo líquido. Si ya le ha ocurrido, limpie el cubo de forma inmediata.
Lave su cubo de basura al menos una vez por semana. Déjele en remojo un rato con agua y jabón líquido con lejía, y pásele un estropajo. Póngalo a secar del revés para que toda el agua se escurra bien. Séquelo con un trapo (reservado a este uso), ya que el agua residual se pudre, emanando desagradables olores.

cubo de basura

Hule

Los hules protegen su mesa del comedor y son mucho más fácil de limpiar y de cambiar que ésta. Para limpiarlo después de las comidas puede hacerlo con una bayeta humedecida en agua caliente con unas gotas de limpiador líquido al amoniaco o al limón.

Tip
Para guardarlo en perfectas condiciones, no doble nunca a modo de sábana el hule, ya que probablemente dejaría marcas difíciles de eliminar, y, casi con seguridad, acabaría agrietando la capa plastificada protectora, verdadera cuestión de ser del hule. Guárdelo siempre enrollado en un rulo de cartón de los que se utilizan para transportar planos o telas. Si su hule se ha deteriorado (agrietado, etc.) puede retocarlo con una pequeña emulsión de aceite y de vinagre. Aclárelo de forma vigorosa.

Recuerde que los trazos de bolígrafo se pueden limpiar con un paño o con un algodón empapado en alcohol.

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